El estratega del Pije manifestó en conferencia de prensa que éste fue el peor partido de su equipo desde que está al mando, pero que de todos modos mantiene la tranquilidad

Luego de la derrota como local ante Copiapó, el DT albiverde Héctor Arturo Sanhueza, señaló en conferencia de prensa que mantiene la calma, a pesar de completar siete partidos sin ganar (6 derrotas y 1 empate), y no pierde la tranquilidad:
«Cuando yo decidí ser entrenador, sabía que estas situaciones podían pasar. Yo me podía quedar muy tranquilo en mi casa, gracias a Dios hice una carrera como futbolista muy importante, lo que me da la tranquilidad de mirar el futuro con mucho optimismo. Respeto la opinion y la manifestación de todos, cuando fui jugador tambien pasamos momentos dificiles, pero tuvimos la posibilidad de salir campeón.«
«Ante eso, solamente respetar (al hincha). Saber que todos queremos que a Temuco le vaya bien. En particular desde que soy el entrenador siempre quiero que Temuco pueda ganar. Soy el máximo responsable porque soy el entrenador, lo tengo asumido«
«Cuando el equipo gana está todo bien, cuando le ganamos 5-1 a Recoleta parecía que el equipo despegaba, cuando le ganamos 5-0 a San Felipe, parecía que el equipo volvía a competir, pero uno siempre tiene que mantener el equilibrio.«
«Ahí no me creía el mejor entrenador, siempre mantuve la tranquilidad, y hoy día que toca perder el peor partido desde que estoy acá, de una manera horrible, tengo que mantener el equilibrio. No puedo lidiar con lo que dice cada persona«
Respecto a la continuidad de su proyecto, el DT indicó que mantiene una conversación pendiente con la dirigencia: «Trabajamos en conjunto junto a don Raúl, junto a Marcelo, y tenemos indudablemente una conversacion con ellos, para ver qué es lo que piensan ellos y yo con mi cuerpo técnico. Porque a nadie le gusta perder, estábamos creyendo que Temuco estaba compitiendo después de años muy duros. Hoy Temuco no fue lo que ha mostrado en otras ocasiones, pero hoy Temuco fue muy superado de una manera extraña. Tratábamos de salir, nos quitaban el balón, nos atacaban y era practicamente gol. Si no hubiese sido por Yerko, hubiesemos tenido un resultado mucho más abultado«
