Columna de Opinión:

Deportes Temuco no solamente necesita mejorar dentro de la cancha. Necesita volver a encontrarse con su gente.
Quedan nueve fechas para el término del campeonato y, si el equipo continúa por este camino, nuevamente veremos cómo las posibilidades de llegar a la liguilla se van alejando.
El juego sigue siendo paupérrimo, con un equipo que muchas veces parece no saber para dónde va, salvo algunas excepciones como Yerko Urra, Franco Ortega, Enzo Lettieri y Diego Buonanotte.
Pero el problema de fondo va mucho más allá de los 90 minutos.
Deportes Temuco necesita recuperar identidad. ¿Dónde está el club? Un club de fútbol profesional no puede aparecer solamente cuando hay partido. Tiene que estar presente en la comunidad. Tiene que estar en los colegios, en las comunas, en las empresas, en las organizaciones sociales, en los barrios y en cada rincón de La Araucanía.
¿Por qué Deportes Temuco no puede visitar periódicamente las distintas comunas de la región? ¿Por qué no llevar jugadores, actividades, clínicas deportivas, firmas de autógrafos y encuentros con los hinchas?
¿Por qué no generar convenios con empresas regionales, instituciones educativas y organizaciones sociales? El club necesita salir de sus oficinas y acercarse a la gente.
Porque el hincha no solamente quiere comprar una entrada para ver un partido. Quiere sentir que pertenece a algo. Un club con dueño, pero también con comunidad.
Es cierto: Deportes Temuco tiene un propietario, pero ser dueño de un club no significa necesariamente que el club tenga que funcionar de espaldas a su comunidad. Al contrario, un club profesional puede tener propietario y, al mismo tiempo, abrirse a la participación de la sociedad que representa.
En Temuco y en La Araucanía existen profesionales de enorme capacidad en áreas como administración, marketing, comunicaciones, gestión deportiva, finanzas, derecho, infraestructura, formación de jugadores y relaciones institucionales. ¿Por qué no escucharlos?¿Por qué no crear instancias donde profesionales de la región puedan aportar ideas, proyectos y conocimiento?
No se trata de entregar la propiedad del club. Se trata de abrir puertas. Se trata de entender que nadie puede tener todas las respuestas y que un club de fútbol moderno necesita rodearse de personas capacitadas.
Hay que construir pertenencia, Deportes Temuco debería preguntarse qué quiere ser dentro de cinco o diez años.¿Solamente un equipo que juega cada fin de semana?¿O quiere convertirse realmente en el club representativo de toda la Region de La Araucanía? Porque si quiere ser lo segundo, tiene que comenzar a comportarse como tal.
Un proyecto serio podría incluir presencia permanente en las comunas, escuelas de fútbol, clínicas deportivas, programas sociales, actividades con colegios, convenios con universidades, acercamiento a empresas regionales y campañas que permitan que los niños conozcan y sientan como propio al club.
Que un niño de Padre Las Casas, Lautaro, Nueva Imperial, Villarrica, Pucón, Angol, Victoria o cualquier otra comuna pueda decir: “Deportes Temuco es mi club”. Eso es identidad. No todo se arregla contratando jugadores.
El fútbol profesional muchas veces cae en la tentación de pensar que todos los problemas se solucionan contratando un delantero, cambiando un técnico o incorporando cuatro refuerzos. Pero un club grande necesita mucho más.
• Necesita estructura.
• Necesita planificación.
• Necesita profesionales.
• Necesita marketing.
• Necesita comunicación.
• Necesita trabajo social.
• Necesita formación.
• Necesita generar recursos.
Y, sobre todo, necesita una relación permanente con su entorno. Deportes Temuco tiene una oportunidad enorme de transformarse en una institución mucho más cercana, moderna y representativa.
Pero para eso hay que abrir las puertas. El hincha también puede ser parte de la solución. Quizás ha llegado el momento de que la dirigencia entienda que escuchar no significa perder autoridad. Al contrario, escuchar puede fortalecer al club. Hay empresarios, profesionales, exjugadores, dirigentes deportivos, periodistas, profesores, abogados, ingenieros, especialistas en marketing y muchas otras personas que podrían aportar desde sus conocimientos. No necesariamente quieren cargos. No necesariamente quieren protagonismo. Muchos simplemente quieren que Deportes Temuco vuelva a ser un club del cual sentirse orgullosos. Y eso debería ser aprovechado.
Porque mientras el equipo se juega las últimas nueve fechas del campeonato, también existe otra batalla mucho más importante: Recuperar la identidad de una institución que necesita volver a sentirse parte de su gente.
Si finalmente el campeonato termina el 31 de octubre y volvemos a pasar cuatro meses sin fútbol, que al menos esos meses sirvan para construir algo. Que no sean cuatro meses de silencio. Que sean cuatro meses para planificar, escuchar, recorrer la región, acercarse a la comunidad, profesionalizar las áreas del club y construir un verdadero proyecto deportivo e institucional.
Porque Deportes Temuco puede tener un dueño, pero su historia, sus colores y su identidad pertenecen a toda una comunidad. Y quizás el primer paso para volver a llenar el Germán Becker no sea contratar un nuevo jugador, sino simplemente abrir las puertas del club.
autor: RBC

Me quedo principalmente con el comentario de abrir el club a otros profesionales. Sobre todo cuando la mayoría de los supuestos descuentos entregados para abonados, son desconocidos por esos mismos prestadores de beneficios, lo cual habla de una mala comunicación entre el club y sus supuestos partners, dando la imagen de mal manejo digirencial. Todo se maneja arbitrariamente por las personas de grandes cargos en el club, quienes (personalmente) dan la impresión de incompetencia para sus cargos